Nos vamos volviendo viejos (unos más que otros)
Cada vez nuestra ciudad es menos una ciudad de niños y adolescentes y más una ciudad de adultos y adultos mayores.
En el post anterior quedó claro que Lima Metropolitana crece menos que antes. Tanto el crecimiento natural como el crecimiento por inmigración son más bajos que en décadas anteriores. Este cambio en los patrones de crecimiento demográfico ha tenido un efecto dramático en la ciudad: cada vez nuestra ciudad es menos una ciudad de niños y adolescentes y más una ciudad de adultos y adultos mayores.
Si comparamos las pirámides de edades de Lima y El Callao en 1972 con las de 2007, vemos que hay un cambio significativo en su forma. Las Pirámides de edades muestran el porcentaje de población que había en cada grupo de edad.

Desde la década del sesenta ha venido aumentando la proporción de habitantes mayores de 20 años y se ha reducido la proporción de menores. Esto no significa que haya menos niños que en los censos anteriores, sino que aunque la cantidad de niños ha crecido en cifras absolutas, la población joven, adulta y adulta mayor iba crecido a un ritmo mucho mayor. En el censo de 1972, la base de la pirámide era la más grande. Lo que más había en la ciudad, eran niños de 0 a 4 años.
Pero el promedio es sólo una simplificación de la realidad. En el plano siguiente se muestras qué grupo de edad es el predominante en cada zona de la ciudad.

fuente: plamlima
La mayor parte del territorio está pintada de verde, que representa que el grupo entre 15 y 29 años es mayoría en esas áreas. Los jóvenes aún son mayoría en la mayor parte de la ciudad. Aunque no existen datos precisos, podemos afirmar que en 1972 el color predominante del mapa hubiera sido el celeste que representa las zonas en que la mayoría tiene entre 1 y 14 años.

(rpp)
En azul están las zonas donde la mayoría de residentes tienen entre 30 y 44; y en rojo las zonas en que la mayoría de tiene entre 45 y 64 años. Es una especie de núcleo adulto de la ciudad. La Punta, San Isidro y Miraflores son distritos claramente dominados por habitantes que están entrando en la tercera edad (coincidentemente, los tres distritos con mayor índice de desarrollo humano de todo el país). Estos distritos más Jesús María, Magdalena, Barranco, Santiago de Surco y parte de Bellavista y Magdalena constituyen un núcleo dónde los adultos son mayoría.
Es interesante y completamente lógico, que en los distritos populares que iniciaron su vida como invasiones en la década del 50 y 60 ya veamos zonas en las que la edad predominante está entre 30 y 44 años. Estas son las zonas bajas de Comas e Independencia, Ciudad de Dios y Pamplona Baja en San Juan de Miraflores o la zona baja de Mariátegui en Villa María del Triunfo. Obviamente esto no se debe a que los invasores originales no haya tenido hijos o nietos, sino a una combinación de que cada generación tiene menos hijos que las anteriores y que algunos de los jóvenes buscan casa en otras zonas del distrito, probablemente tratando de acceder a un lote de terreno como lo hicieron sus padres y abuelos.
Los niños, de 1 a 14 años, sólo son mayoría en las zonas pintadas de celeste claro, que coincidentemente son las de más reciente ocupación, sobre todo mediante invasiones o lotizaciones ilegales: Pachacutec y Mi Perú en Ventanilla, la zonas del Valle del Chillón en Carabayllo Huachipa, Manchay y la zona de Oasis en Villa el salvador. La relación entre nivel socioeconómico y edad predominante, es evidente.
Qué significa esto para la ciudad? La ciudad está pasando su etapa de crecimiento más acelerado y avanza hacia la estabilización de su población. El aspecto que hoy en día tiene San Isidro y Miraflores, con la mayoría de sus habitantes en los grupos de edad cercanos a la vejez, se repetirá en las zonas más antiguas de los llamados “conos”, en que la tercera o cuarta generación de pobladores tienen menos hijos que sus padres y abuelos y dónde la mayor dinámica económica impulsará que las casas se conviertan en oficinas o comercios. Si estos cambios son bien manejados y se acompañan de políticas de control urbano, pueden ser el punto de partida para tejidos urbanos con usos mixtos y una población equilibrada y con sus necesidades de equipamiento cubiertas.